La importancia de las reviews en la decisión de compra

Nuestros actos más cotidianos se van digitalizando cada vez más. Un claro ejemplo lo tenemos en las compras. Durante los meses de confinamiento las ventas online aumentaron un 65% respecto al mismo trimestre del año anterior. Esto significa que muchas empresas han tenido que adaptarse rápidamente a la situación, ofrecer la venta online y hacerlo de una manera fácil y que transmita confianza al cliente para evitar el salto a la competencia.

Junto a esa experiencia en la web, los usuarios también tenemos en cuenta otras “herramientas” que nos ayuden en nuestra decisión de compra, las reviews, críticas o comentarios de un producto, que se han convertido en un elemento clave para finalizar el carrito de compra.

Los internautas antes de comprar o reservar un producto o servicio ojeamos las reseñas y cada vez le dedicamos más tiempo. Un estudio de Brithlocal afirma que pasamos leyendo comentarios de otras personas sobre productos en los que estamos interesados desde unos minutos hasta una hora. Dentro de este rango los jóvenes son los que pasan más tiempo leyéndolas.

Los consumidores de entre 18 y 34 años dedican unos 10 minutos a leer las opiniones. Este dato es muy relevante para las empresas ya que deberán saber situar en un lugar visible los comentarios que los usuarios dejen para poder tener más oportunidades de venta. En cambio, vemos cómo las personas con más edad son las que menos tiempo dedican a esto.

La manera de comprar ha cambiado y lo seguirá haciendo. Las empresas que ofrecen productos o servicios a consumidores finales no pueden dejar de estar al día de todos los avances que se producen ya que puede repercutir directa o indirectamente en sus ventas.

 

 

Deja un comentario

COMUNICACIÓN ESTRATÉGICA

Calle de Montalbán, 3 - 2º Izquierda 28014 (Madrid)


Avenida San Francisco Javier, 9 Entreplanta Oficina 2A Edificio Sevilla – 41018


Making Known © 2019  |   Aviso Legal / Politica de privacidad / Politica de cookies.

IN MEMÓRIAM

José Rosón fue un hombre insaciable en su afán de aprender e innovar,  virtudes propias de los grandes sabios, y además, generoso con su sabiduría, que compartía con desinterés. Los que estuvimos cerca de él, tuvimos el grandísimo privilegio de aprender muchas de sus virtudes que ya nos pertenecen a modo de legado y que recibimos con honor y responsabilidad. Nos llena de orgullo y satisfacción el haberle tenido como padre y por ello damos gracias a Dios.

Muchos de los que le conocieron compartiran con nosotros la opinión de que una de sus mayores cualidades era su capacidad de visualizar y proyectar el futuro. Él mismo fue un avance de sus tiempos ya que aunque vivió la mayor parte de su vida en el siglo XX constituye el modelo de humanista del siglo XXI con muchos de los atributos necesarios para hacer frente a los tiempos cambiantes que vivimos: tolerancia, visión global, afán de superación y mejora,  una imaginación sin limites, un liderazgo natural para ilusionar y conciliar, buen juicio, compromiso… Era además un gran admirador de los valores femeninos y de la importancia de su participación activa en la sociedad.

D. José buscaba la Excelencia y tenía la capacidad de hacer que las cosas fueran excelentes. Siempre pensaba en grande y nos hacía sentir grandes a los que estábamos con él, sin perder nuestra sencillez. Nos protegía, sin agobiarnos; nos motivaba, sin empujarnos; nos educó con el ejemplo en valores y ética.

Fue un placer coincidir con él en esta vida; un regalo de Dios tenerle como padre, una gran suerte contar con él como consejero y el mayor lujo del mundo, tenerle como amigo, el mejor.

Luchador hasta el final, positivo y vitalista, en sus últimos años libró una durísima guerra que fue su enfermedad y aun en esos terribles momentos, los que estuvimos a su lado continuamos aprendiendo.  Nos enseñó con maestría ejemplar cómo enfrentar los obstáculos de la vida, con fortaleza, templanza, prudencia y justicia.

Decimos adiós a un caballero; a un Hombre Bueno, con mayúsculas; no sólo bueno en el sentido de bondad, que también, sino  por su integridad y ejemplo del buen hacer.

Ara Rosón de Beas,

Madrid 22 de octubre de 2009