El sentido del humor en la comunicación de marca

¿Funciona el sentido del humor en la comunicación de marca?.

Conseguir que la gente recuerde lo que cuentas e incluso que lo comparta con su círculo más cercano es tarea de titanes, si además quieres hacerlo con humor, la tarea corresponde a una raza aún superior.

No todas las comunicaciones o anuncios que se hacen basados en el humor llegan a captar la atención de la gente. Hay que saber y estudiar muy bien el momento y utilizar bien los recursos de los que dispongamos.

El sentido del humor se puede reflejar de varias maneras, puede ser estrictamente para hacer reír al espectador o para sacarle una sonrisa. ¿Quizá recuerdas el anuncio “Cada día puede ser magnífico”? Lo lanzó hace un mes San Miguel, una campaña cargada de “buen rollo” que constaba de 3 piezas, y que utiliza el humor para transmitir buenas vibraciones al espectador.

Otro ejemplo lo podemos encontrar en la publicidad de Cabify. Salir a la calle después de un largo encierro daba algo de miedo, pero con humor han sabido conquistar al espectador mostrándole la dura realidad, pero en su mejor versión.

Es importante tener en cuenta que cuando reflejamos hechos dramáticos reales debemos ser muy cuidadosos y saber muy bien hasta qué punto podemos utilizar los recursos humorísticos. Aquí lo han sabido hacer y al que menos le saca una sonrisa.

Estos son sólo dos ejemplos recientes de cómo las marcas buscan transmitir emociones y en este caso, positivas, lo que sin duda termina dejando en el subconsciente de los consumidores una reputación de marca cuanto menos cercana.

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COMUNICACIÓN ESTRATÉGICA

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IN MEMÓRIAM

José Rosón fue un hombre insaciable en su afán de aprender e innovar,  virtudes propias de los grandes sabios, y además, generoso con su sabiduría, que compartía con desinterés. Los que estuvimos cerca de él, tuvimos el grandísimo privilegio de aprender muchas de sus virtudes que ya nos pertenecen a modo de legado y que recibimos con honor y responsabilidad. Nos llena de orgullo y satisfacción el haberle tenido como padre y por ello damos gracias a Dios.

Muchos de los que le conocieron compartiran con nosotros la opinión de que una de sus mayores cualidades era su capacidad de visualizar y proyectar el futuro. Él mismo fue un avance de sus tiempos ya que aunque vivió la mayor parte de su vida en el siglo XX constituye el modelo de humanista del siglo XXI con muchos de los atributos necesarios para hacer frente a los tiempos cambiantes que vivimos: tolerancia, visión global, afán de superación y mejora,  una imaginación sin limites, un liderazgo natural para ilusionar y conciliar, buen juicio, compromiso… Era además un gran admirador de los valores femeninos y de la importancia de su participación activa en la sociedad.

D. José buscaba la Excelencia y tenía la capacidad de hacer que las cosas fueran excelentes. Siempre pensaba en grande y nos hacía sentir grandes a los que estábamos con él, sin perder nuestra sencillez. Nos protegía, sin agobiarnos; nos motivaba, sin empujarnos; nos educó con el ejemplo en valores y ética.

Fue un placer coincidir con él en esta vida; un regalo de Dios tenerle como padre, una gran suerte contar con él como consejero y el mayor lujo del mundo, tenerle como amigo, el mejor.

Luchador hasta el final, positivo y vitalista, en sus últimos años libró una durísima guerra que fue su enfermedad y aun en esos terribles momentos, los que estuvimos a su lado continuamos aprendiendo.  Nos enseñó con maestría ejemplar cómo enfrentar los obstáculos de la vida, con fortaleza, templanza, prudencia y justicia.

Decimos adiós a un caballero; a un Hombre Bueno, con mayúsculas; no sólo bueno en el sentido de bondad, que también, sino  por su integridad y ejemplo del buen hacer.

Ara Rosón de Beas,

Madrid 22 de octubre de 2009